GLAMOROUS THINGS SOCIETY

A night at the museum…

Como si se tratará del filme protagonizado por el aclamado actor Ben Stiller “una noche en el Museo”, el museo de Goya nos envío una invitación a través de la agencia de comunicación -Bambam comunicaciones- que contenía lo siguiente…

Llegó la fecha indicada, y allí estaba la Ilma. Duquesa de Vallabriga en el precioso patio de estilo Renacentista (que da entrada al Museo de Goya) para recibirnos y solicitar nuestra ayuda.

“María Teresa de Vallabriga y Rozas, condesa de Chinchón (Zaragoza, 6 de noviembre de 1759 – ibíd., 26 de febrero de 1820 se casó con el infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio, conde de Chinchón, hermano entero del rey Carlos III).”

“El infante Don Luis de Borbón era hijo de Felipe V y de Isabel de Farnesio. Recibió una esmerada educación y se sintió atraído como su madre por las bellas artes. Destinado desde su más tierna infancia a la carrera eclesiástica, a los ocho años es promovido a las dignidades de arzobispo de Toledo y Sevilla, recibiendo más tarde el capelo cardenalicio. Pero, carente de vocación, abandonó todas sus prebendas eclesiásticas, ante la indignación y el enfado de la familia real. A partir de ese momento el Infante vivirá apartado de la Corte de Madrid e instalará la suya, muy pequeña, en sus propiedades de Arenas de San Pedro, en la provincia de Ávila, donde vivirá rodeado siempre de pintores, músicos y arquitectos, que trabajarán para él.

“Parece ser que fue Ventura Rodríguez, el arquitecto del Pilar, quien llevó a Goya a conocer al Infante, con quien al parecer mantuvo cordiales relaciones. En esa pequeña corte del Infante, el pintor gozó de sus primeros triunfos y éxitos, en los que debió de jugar papel importante María Teresa de Vallabriga, esposa del Infante y aragonesa como Goya. Fue invitado a la corte de Arenas de San Pedro el año 1783 y durante el tiempo que permaneció allí realizó varios retratos al matrimonio y a los infanticos. Goya recuerda con agrado su estancia en Arenas”

¿Pero de que se trataba os preguntareis?

Pues de una carta que su queridísimo amigo “Paco”, le escribió y la cual nunca llego a sus manos.
Para ello nos dividimos en varios grupos, cada grupo contaba con una serie de pistas, las cuales nos harían pasar por las distintas estancias del Museo, no sabéis que experiencia tan gratificante, encontrarte el museo cerrado para nosotros solos y recorrerlo de una manera TAN divertida.
Finalmente lo conseguimos, y entre todos pudimos formar la tan ansiada carta.
Y para agradecernos tal hazaña, cuando bajamos las escaleras que concluían en el patio donde todo empezó, como dirían en aquellos tiempos nos esperaba un “gran banquete” en nuestro honor.

Y colorín colorado, esta misión ha terminado.

Ahora solo me queda decir, que muchas veces no sabemos las pequeñas joyas que tenemos en nuestra ciudad, y que mejor plan para una tarde de verano que recorrer este museo tan acogedor, que a su vez alberga tanta obra de arte y una fabulosa arquitectura.

TODA LA INFORMACIÓN EN: 

MUSEO GOYA 

OS FACILITO LOS HORARIOS 

 

 

 

 

1 Comment

  • Reply
    Mila Martínez
    agosto 3, 2018 at 7:46 am

    Que bonita experiencia y sin duda de lo más entretenida, una mezcla de conocimiento de la historia y de intuición.. como me gustaría estar ahí me lo pasaría genial me encantan este tipo de eventos! Y el catering tiene una pinta deliciosa.. Todo un detallazo!!

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